Necesitaba algo así. Y vino de la mano el final de un capítulo de los Simpsons, algo moñas, pero que me vino muy bien. No recuerdo cómo era el consejo, si se puede llamar así, que le daba Homer a Moe, pero venía a decir que “si ella ha visto eso en ti, seguro que otra también lo verá”. Luego nos reímos un poco por aquello que contaba Mark Oliver Everett en su “Cosas que los nietos deberían saber”, en la parte que decía que todas las mujeres que se habían cruzado en su camino estaban locas.
Sentirse querido por una chica tan especial es algo que, al menos a mí, no me pasa todos los días. Cuando la besé a mi menté llegó un flash que decía algo como “por fin”. Llevaba más de un mes queriendo hacerlo, la distancia no me había permitido hacerlo antes. Todo lo que vino después, bueno, iba decir “mejor olvidarlo” pero no, no olvidemos nada porque forma parte de nuestra vida, tanto como lo mejor. Dormir en el coche, como le contaba a ella, para mí supone una de las mejores cosas que me han pasado nunca por raro que pueda parecer. Me parece un acto casi definitivo de reafirmación de la independencia, de omisión de las responsabilidades de los actos. ¿Y qué si lo que estoy haciendo acaba con que tenga que dormir en el coche, que por cierto, está aparcado a tomar por culo de donde estoy ahora? No me importaba. Me importaba el ahora.
Y no pasó todo lo que quería que pasase, pero estuvo bien. Estuvo muy bien. Y esta semana ha sido movida por muchas cosas, y la semana que viene lo será nuevamente, pero con un par de días regulares se acaba todo. Y eso es bueno: antes, esto me habría acarreado muchos días malos. Días de fingir que estoy bien cuando no lo estaba. Eso se acabó, me digo, aunque a veces los demonios parecen querer salir de las jaulas donde los confiné. Ya no les dejo. No he tirado la llave, pero la guardo a buen recaudo.
4 de noviembre de 2010 a 19:02
Es cierto que si alguien lo vio, seguramente no sea la única persona que lo vea.
Debemos disfrutar el ahora, y no pensar tanto en el mañana, porque seguramente nos perderemos demasiadas cosas… ^^
4 de noviembre de 2010 a 19:05
:O
Y tú, ¿cómo has llegado hasta aquí? Se supone que esto no lo conoce nadie… :S
4 de noviembre de 2010 a 21:18
Tú lo has dicho, se supone… pero mientras se seca la pintura de un trabajo de clase, leí el último poema de Manolo, luego repasé algunos de hace meses y vi que tenias blog, de ahí llegué al “Equilibrio de pasiones” y pinchando en ti, llegué a este ^^
Lo que una hace cuando espera secar la pintura, espero que no te importe, por cierto me encanta el poema 77 y 78 ^^
4 de noviembre de 2010 a 22:13
No, no me importa. Solo me extraña. Al final te aburrirás porque, como ves, escribo aquí cada vez que cambian los polos magnéticos de la tierra más o menos. Es el problema de escribir en tantos sitios, que al final no escribes en ninguno.
Los “poemas” esos que dices simplemente salieron así un día. Aquí no escribo poemas, no creo que esos lo sean aunque estén en verso. Pero gracias de todas formas.
4 de noviembre de 2010 a 22:22
Bueno tengo mucho que leer, voy todavía por el 13 de julio del año pasado… así que poco a poco me pongo al día ^^
La verdad es que me gusta como te expresas y puedo conocer cosas de ti que no hubiera imaginado.