Llevaba un par de semanas mirándolo. Un archivo en word en mi escritorio con mi última intentona por escribir una novela, o algo parecido al menos. Y no sé por qué me vino la fiebre hace dos días y decidí ponerme con ello. Y hacer un poco de caso, al menos por una vez, a los que más saben. Soy muy de tropezar dos veces en la misma piedra pero de hacerlo porque yo me he equivocado, no porque otra persona me haya aconsejado mal. Y así me va muchas veces.
En esta ocasión (“voy a pedirles perdón, si es rápido y es gratis entonces, why not?” que decía la canción de Calamaro, que me ha salido sola al poner las primeras palabras)… En esta ocasión he decidido empezar la casa por los cimientos y no por el tejado. Quiero escribir una novela, sé que si tuviera 100 páginas en Word (sacadas de aquella manera) luego podría corregirlas y sacar de ahí un buen libro. No uno que cambie el mundo, no una cuarta o quinta novela, un buen primer libro. Con mis errores, que forman parte de mí tanto o más que mis aciertos. Y luego sacarla para no vivir de ella, obviamente. Pero quizá sí vivir para ello.
Al menos, otra vez, tengo ganas de escribir. La había perdido hace tiempo. En los últimos tiempos apenas me salen canciones, y el que haya estado mal de la garganta tantas veces en poco tiempo no ayuda porque necesito cantar una canción para saber si funciona o no, no me vale con verla en papel, tocarla e imaginarla. Lo de las canciones es otra, no sé por qué o para qué sigo haciéndolas pero de vez en cuando salen y es un placer. Hace poco me dije que este verano tocaba: pagar 600 euros por 2-3 días en un estudio de grabación con músicos y sacarme un cd con 5-6 temas. Luego quizá no hiciera nada con él pero tenerlo y escucharme sería la bomba.
Bueno, dejo de desvariar que hay que ponerse a trabajar.
9 de mayo de 2010 a 14:32
a ver si es verdad lo del disco
DTB
y lo de la novela